Seleccionar página

Te ha pasado que alguien te dice tal o cual cosa, o te escribe, y no puedes resistir a contestarle de forma inmediata sin contener tu impulsividad?

Si te pasó, entonces tienes que leer estos consejos para controlar la impulsividad.

Qué es la impulsividad?

La impulsividad es la predisposición que tiene una persona a reaccionar de forma rápida, inesperada y desmedida.

Es un mecanismo de defensa que logra que la persona no reflexione y actúe de forma acelerada guiada por las emociones, generalmente aunque no siempre, en situaciones de ira.

La impulsividad hace daño a quien la padece, ya que libera expresiones de las cuales luego se puede arrepentir!

Bueno cuando uno lo lee sobre la impulsividad, resulta un poco fuerte y hasta puede decir, no! Yo no soy así!

Y.. puede que consideres no serlo “tanto” como en todo, hay términos medios, tranquil@.

En mi caso siempre trato de pensar bien antes de hablar, pero evidentemente hay algo que se dispara ante determinadas situaciones y me es casi inevitable contestar al instante y diciendo lo que pienso.

Esto puede pasarte a nivel personal o laboral y debemos tener cuidado!

Hay que saber que no todas las respuestas impulsivas son negativas pero muchas veces ser impulsivos nos provoca luego un gran dolor de cabeza… o del alma!

Veamos primero algunos aspectos de la impulsividad.

Evaluando si eres impulsivo

Algunas de estas características forman parte de la personalidad de alguien impulsivo:

  • Ansiedad, necesita resolver YA! Actúa luego piensa, contesta antes que terminen la pregunta
  • Intolerancia a la frustración, no soporta perder
  • Poca paciencia, le cuesta aguardar su turno
  • Demasiado emocional, no tiene autocontrol de sus emociones
  • Exageración, hace un mundo de algo que no merecía la pena
  • No es perseverante
  • Necesidad de controlar todo, aunque puede él mismo no ser organizado

Consecuencias de la impulsividad

Una situación de impulsividad, pone en riesgo todo lo que fuiste construyendo Clic para tuitear

Cuando la impulsividad gana en tu vida diaria y personal, las cosas se ponen difíciles, porque aparte de destruir, lastimas a personas que amas, incluso a ti mismo porque el remordimiento luego será pero que haber controlado tus impulsos.

Hoy en día es muy común ver a personas que se descontrolan y no pueden calmar su ira.

Como gente civilizada muchas veces retraemos nuestras emociones, pero si no sabemos manejarlas, producen estrés y otros males debido a la presión.

En esta película Argentina trata estas situaciones de estrés, te recomiendo verla 😉 Relatos Salvajes

 

Ambas son un claro ejemplo de enojo, ira y de una actuación impulsiva, pero saturada por la inoperancia o ineficacia de determinados sectores o por “aguantar” de todo! y un día, si no trabajas esa frustración… explota!

 

Control de la impulsividad

Estando en la Facultad, siempre me presenté en horario, es más, mucho antes porque me gusta llegar tranquila y buscar un lugar en primera fila. Suele pasar que los profesores llegan TARDE, bueno, como es de mañana, tomo unos mates con algún bizcochito rico de una panadería de la zona y espero conversando con mi amiga…

Llega el mediodía, alrededor de las 13hs cortan para un pequeño receso. Perfecto! Todos queremos relajarnos un poco. Pero en varias ocasiones, al volver a la hora pactada, generalmente 45 minutos después, por supuesto yo ya instalada en mi lugar.

Y pasan 10 minutos más, 15 minutos más..

Todo cambió un día en que personalmente le pregunto a la profesora, “¿a qué hora volvemos?” justo era 17 de Diciembre, imagínate el calor y el cansancio de todo un año recorrido y algún que otro pre festejo de Año Nuevo!

Me responde.. “a las 13:30” Bien! Tenía 45 minutos para descansar o almorzar o lo que quisiera!

Salí con mi gran amiga (de la vida y con quien siempre hacemos cursos juntas) decididas a descansar!

Ella había tenido su fiesta de 25 años de egresada del Secundario así que imagínense! Estaba filtrada!

A las 13:20, sin haber podido pegar un ojo, empecé “Glo, Glo, vamos que ya es la hora”

Mi amiga, tan responsable como yo, se incorporó, agarramos el mate y de nuevo a clases! Felices a pesar del cansancio.

Llegamos, nos instalamos y por supuesto, no llegaron los profes… pero pensé, 10 minutos o 15.. (igual ya me parece mal porque el tiempo es una de las cosas que más deben respetarse en la vida de los demás)

Pero como controlo mi impulsividad, todo bien..

El tema es que pasaron hora y veinte minutos y los profesores seguían sin aparecer! Realmente yo estaba hecha una FURIA! y no tan tierna 😉

No me entraba en la cabeza que a alguien pudiera importarle tan poco el otro!

Qué sucedió? A la hora y media llegaron pero seguían hablando entre ellos, me levanté y me fui, muy indignada! Con tanta bronca e impotencia que afuera no pude más que “estallar”!

Y hasta hoy me pregunto qué es lo que me hizo estallar afuera y no dentro de la clase.. tal vez el que fuéramos 300 alumnos y ninguno se ofuscara tanto como yo!

Mi amiga me mandaba mensajes para que vuelva al salón, donde había aire acondicionado jajajaa

El calor afuera era insoportable y no tenía conmigo la llave del auto. Esperé, respiré, me calmé..

Tú qué crees pasó después? La clase había empezado, nadie dijo nada y hasta pensé que yo era quien estaba equivocada.

La próxima clase, me dije, voy a tomarme  el tiempo necesario, y si llego tarde, llego tarde!

Pero… no pude hacerlo! Cuando no sos así, no hay caso..

Como he trabajado bastante mi impulsividad, pude identificar mi ira y salir, pero no siempre ocurre.

Impulsividad laboral

Trabajar en casa y con clientes que no tenemos cerca no es tarea sencilla!

Muchas veces las comunicaciones por mail no son efectivas y hay ocasiones en que las telefónicas tampoco, pero son los medios más utilizados si trabajas desde casa con personas de otros lugares del mundo.

También puedes hablar por videollamada pero hay que coordinar bien por el tema horarios, más si viven en diferentes latitudes.

La comunicación es fundamental para evitar malos entendidos! Uno no puede estar en la cabeza del cliente y hay que intentar interpretar lo mejor posible su punto de vista, su objetivo.

 

Cómo manejarse entonces?

Comunicación con el cliente:

Cuando somos freelance debemos tener bien en claro las preguntas que vamos a hacer a nuestro cliente, cada una dependerá del área a la que nos dediquemos, pero hay algunas básicas o comunes a todos:

  • Plantear muy bien las pautas al comenzar el trabajo
  • Al enviar un mail  revisarlo muy bien para no enviar un mail tras otro ya que eso confunde.
  • Enviar un mensaje a su móvil para avisarle que has enviado un mail, sobre todo si están con tiempos acotados.
  • Solicitarle que él haga lo mismo al responderte

Por mi experiencia puedo decirte que a veces las confusiones o la falta de pautas horarias, afectan demasiado, pudiendo perder la realización de un proyecto al cual ya le dedicaste un tiempo importante.

Y eso te va a generar un malestar y enojo, contigo mismo y con el cliente, pudiendo enviar una respuesta impulsiva que afecte la relación por siempre, y no creo que quieras eso.

Entonces ante un conflicto, debes retraer  tu impulsividad!

Cuanta hasta 10, 20 o 100 antes de dar click en enviar a una respuesta no meditada 😉

Nunca te adelantes a los hechos!

No respondas con enojo, el cliente pudo tener un imprevisto, y recuerda que también puede pasarte a ti alguna vez..

«A veces algo que podía haber sido positivo, termina no siéndolo simplemente por la urgencia de descargar nuestras emociones»

Se controla la impulsividad?

La impulsividad, sí se controla! Pero no es nada fácil.. es un proceso lento y difícil para quien lo sufre.

La impulsividad es un rasgo del carácter que define el temperamento de una persona.

Estas personas tiene dificultad a la hora de ser pacientes y sus reacciones son espontáneas.

Esto les genera disgustos a la hora de la reflexión ya que ven la situación de otra manera luego de haber “estallado”!

Para lograr el cambio es necesario aprender a reordenar la forma de actuar, sí claro, decirlo es muy fácil, no?

Hay que entrenar la tolerancia, una forma de hacerlo es posponiendo los deseos, o trazando un camino, evitando la acción inmediata y arrebatada.

“Aprender a disfrutar el camino” Clic para tuitear

Pasar tiempo con uno mismo y aprender a profundizar sobre las situaciones diarias.

Cuando surja una situación de stress o frustración, cerrar los ojos, respirar y contar hasta diez o cien!

Sí, eso que nos decían cuando éramos chicos, “cuento hasta 10 porque sino…” ahora capaz comprendemos la importancia de esa frase 😉

La meditación ayuda mucho a mejorar la impulsividad, así que plantéate muy seriamente hacerlo.

También puedes verbalizar si estás sol@, una buena técnica es descargarte mirándote en el espejo y decir lo que te salga! Porque una vez que lo dices, te alivias y puedes pensar mejor.

Conoces la moraleja «Los clavos en la puerta»? Cada vez que actúas impulsivamente es muy probable que lastimes a alguien (inlcuso a ti mismo), y por más que pidas perdón, nada volverá a ser lo mismo.

 

Conclusión

La impulsividad no es buena consejera, pero a veces creo que hay que actuar! Hay situaciones y situaciones, lo importante es saber distinguirlas.

Es fundamental el respeto hacia el otro!

Si eres impulsivo debes buscar la forma de manejarlo, por TI! Porque el que más sufre es el que “salta”, quien no se calla y hiere a personas que aman o nada tenían que ver en el asunto.

Si “saltas” ante injusticias verificables, adelante! Igual ten cuidado, todos tenemos diferentes puntos de ver las cosas.

Mi papá solía decirme:

“No hagas lo que no te gusta que te hagan” Clic para tuitear

Hasta que un día me di cuenta que a todos nos gustan cosas diferentes.. igual lo aplico, si no me gusta que me hagan esperar, no hago esperar, pero hay gente que esperar no le modifica en nada entonces no se da cuenta que a ti puede producirte una terrible irritación!

A la hora de tomar decisiones ten cuidado, no actúes con la primer emoción, piensa antes!

Pensar no te va a asegurar que la decisión sea la correcta, pero vas a estar mucho más tranquil@ si evaluaste cada opción.

Si ves que no puedes mejorar, lo mejor será recurrir a algún especialista que pueda guiarte en este cambio tan necesario!

Y tú? Qué tan impulsivo eres? Espero tus comentarios aquí debajo 😉

 

 

 

 

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 4 Promedio: 5)

¡Suscríbete al Blog!

Suscríbete y recibe los contenidos del Blog y además contenidos y promociones exclusivas

Políticas Privacidad

¡Gracias por suscribirte! Estamos en contacto ;)

Pin It on Pinterest